
Hace escasos 10 días, un grupo de empresarios liderados por Oscar Alvarado y Enrique Cárrega, propusieron al diputado Héctor “Toti” Flores, como un posible candidato presidencial, ofreciéndoles todo su apoyo.
Apuntan a 2015, el Toti Flores en la misma reunión,agradeció y desestimó por el momento el ofrecimiento sin descartarlo, él, dijo, se debe a Lilita Carrió y supedita sus ambiciones a una charla muy en serio con la dirigente de la CC. El mérito que ven los empresarios en Flores es su superación personal, su liderazgo y la valentía de decir que no al clientelismo en plena crisis. Lo denominaron el “político sanador”.
Esta propuesta se ha visto en estos dias enlutada, por el fallecimiento repentino del empresario Oscar Alvarado, propulsor y mentor de estos movimientos en La Matanza y un gran preocupado por la situación social que vive nuestro país. Una desgracia, su muerte a los escasos 50 años, nos priva de un empresario ejemplar.
Ejemplar en su responsabilidad hacia la comunidad y para imitar, a contrario sensu, de la predica liberal, que solo le exije al empresario exitoso cumplir con el pago de los sueldos y tomar personal. Es a mi criterio ineludible en un pais como el nuestro que la clase dirigente empresaria se comprometa, sino nuestro destino va a ser incierto cuando las instituciones son tan débiles. No en vano hay graves problemas educativos, no en vano hay hambre en la Argentina y un dato no menor, en la Provincia de Buenos Aires, hay 700.000 jovenes entre 18 y 25 años sin trabajo y con problemas serios de subsistencia económica, a esto hay que agregarle aquellos que "gracias" a la desnutrición infantil sufren hoy de sus capacidades limitadas. ¿Dónde irán a parar en pocos años?.
Si bien es tarea de los politicos, se necesita de dirigentes sociales y empresarios sensibles que piensen que cuando no estén mas, serán sus hijos quienes pagarán el flagelo del no compromiso.
Se necesitan muchos Alvarado.


















