Abel P. Posse puso los puntos sobre las íes. Escribió lo que una persona con mínimo sentido común piensa. El problema es que el sentido común en La Argentina hace años que se ha extraviado, o directamente no existe y prima la estupidez y mentira de los ideólogos progres que como verdad revelada repiten a troche y moche las mas grandes falsedades de la realidad y de la historia argentina. En particular me refiero a ese reciente legislador y representante del gremio docente, como lo es Francisco Tito Nenna, quien con la supina ignorancia que lo caracteriza acusó a Posse de golpista por el solo hecho de decir la verdad: calificó a la guerrilla de los 70, como marxista y guevarista. O ¿Acaso no lo eran? Y lo más insólito lo acusó de integrante de la Dictadura, por que era diplomático de carrera. Una barrabasada tras de otra, este señor maneja el gremio docente CTERA.
Se puede imaginar como está la educación en La Argentina.
Tipos como Tito Nenna está lleno en La Argentina y hasta intelectuales como Silvina Gvirtz apoyan sus conceptos haciéndose eco de las criticas a Posse, es claro Silvina debe ser de FLACSO y cuando habla de educación mejor criticar el futuro y no el fracaso estrepitoso de las políticas educativas del pasado, del cual ella seguramente ha fomentado y apoyado.
Frontal, combativo, pensador, Posse es un personaje que en la Argentina escasean, y que son necesarios ante el compendio de estupidez e ideas hechas que atentan contra el disenso y la capacidad de pensar. La dictadura del “políticamente correcto” ha destrozado años de educación, de democracia y de libertad.
En un buen reportaje del Diario La Nación, el empresario Jaime Campos Malbrán presidente de la poderosa AEA – Asociación de Empresarios Argentinos -, justifica la actitud del empresariado durante los años del kirchnerismo, aludiendo que era importante que se consolidara el poder presidencial, el sistema democrático y el crecimiento económico. Recién ahora, parece, necesitamos reglas de juego muy claras para el crecimiento y la institucionalidad.
Un perfecto personaje de lo “políticamente correcto”.
Lo traduzco: Apoyemos al gobierno más corrupto de La Argentina democrática, ganemos plata y cuando pierda consenso de la opinión pública nos damos vuelta.
El argentino perfecto.
Pensamientos como el de Campos, han hecho posible la famosa falta de compromiso y pérdida de valores.
Hay cosas que no deben negociarse, y acá se negoció todo. La paradoja es que Campos es hijo del fundador de ACDE – Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas – emblemática en la búsqueda de valores cristianos entre empresarios.
Por eso Abel Posse es un soplo de aire fresco, se podrá disentir, pero quien le pone el cascabel al gato, si no son los personajes que hacen del debate sin concesiones y la polémica una virtud.
Por último: ¿usted sabe quien es y que ha hecho el actual Ministro de Educación de la Nación?
…ah. Sí, ya me parecía.