
“Mirá Roberto, llego a saber de un acto de corrupción o indicio del mismo, no dudes que automáticamente lo denuncio”, palabras mas palabras menos, le decía esto el periodista Víctor Hugo Morales a Roberto García en su programa, sobre la gestión kirchnerista.
Con su voz potente y engolada, seguía, en ese programa, el inefable Vìctor Hugo hablando de las maravillas del futbol para todos, de la ley de medios y del progresismo K.
Indudablemente Víctor Hugo se ha sacado la careta. Un “Mefisto” de lo peor, que gracias a su gran rencor y resentimiento hacia el Grupo Clarín, lo muestra en su verdadera dimensión como lo que no debe ser un periodista.
Lo lamentable es que muchos jóvenes lo tienen como referente y es un sujeto que hoy destroza el ejercicio de la profesión y da un cabal ejemplo de servidumbre al poder público.
Otro referente es Orlando Barone, quien ya ha perdido hasta la dignidad, con tal de adular y justificar las tropelías del poder y criticar la oposición sin debate solo con sorna, sonrisas cómplices y disparates verbales. Este señor se luce, con otros, en el programa de Canal 7, “6, en el 7 a las 8” un engendro periodístico que es otro ejemplo de lo que no debe ser un periodista y como no se hace periodismo. Barone da clases de esto y nos muestra también como los principios y valores éticos de la profesión son tan flexibles que ni se ven ni se notan. El pasado a Barone lo condena.
Otro buen ejemplo es esa “tribuna de doctrina” que es el diario La Nación, hoy quizás el medio de mayor oposición al gobierno y que es tan obvio y abusivo que hasta cansa un poco. Por otro lado durante los primeros 5 años del kirchnerismo este diario acompañó al gobierno y hasta si mal no recuerdo, le dedicó editoriales a la magnifica gestión de Néstor Kirchner . La Nación es el ejemplo vivo de la sociedad argentina, tan voluble y tan poco virtuosa. Esta tribuna de doctrina, hoy se escandaliza por la verba de Aníbal Fernández y hasta se rasga la vestidura por la palabra “afanar” que utiliza Reutemann en su frase del mes, tanto que duda de sus condiciones como candidato.
La Tribuna de doctrina ya se está jugando con Cobos.
La Nación tiene entre sus principales columnistas a Victor Hugo Morales, en su sitio “canchallena. com”. Bien podría empezar a "emprolijar" su casa.
Escuchar el discurso del Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Dr. Ricardo Lorenzetti, fue todo un hallazgo, mientras el país es saqueado desvergonzadamente, el Banco Central es tratado como un botín de guerra, los funcionarios no respetan los fallos judiciales y no los cumplen, éste referente de la justicia, les dice con inocencia y les explica como si fueran de jardín de infantes que “la justicia está para poner límites a los poderes del estado”. Sabrá este ilustrísimo señor que le esta hablando a hampones?
Parece que no.
Ricardo Lorenzetti, Barone, Víctor Hugo, La Nación, son algunos de los ejemplos de la falta de compromiso ético , de laxitud, de hipocresía, de insolidaridad, en una sociedad civil que ve esto con espanto y no sabe que hacer.
Posiblemente se sigan destruyendo los valores que hicieron de este país un lugar vivible y envidia de extranjeros.
Posiblemente se recuerde esta época como el período democrático más oscuro y menos progresista de la historia argentina.
El quiebre de las instituciones, el desprecio, la anomia social, la violencia y el crimen. Hacen de este período uno de los mas dramáticos de la historia Argentina, quizás solo comparable con la dictadura militar del 76/82. Sólo habría que contar los muertos por desnutrición, pobreza terminal, violencia y corrupción, para saber cuan cerca al proceso estamos.
No es la lluvia, ni Macri, quien nos inunda, no. Son las cloacas que ya están saturadas y rebalsan.